Música barroca

instrument-3208416_960_720

Escuchar aquella música siempre le evocaba emociones encontradas: dolor, felicidad, ansiedad, serenidad… Volvía a su memoria cuando formaba parte del cuarteto de música barroca “Boccherini”. Virtuoso del violín, fue una epoca dorada de su vida, con sus constantes viajes y sus conciertos en los mejores escenarios del mundo: el Metropolitan de Nueva York, la Scala de Milán, el Covent Garden, Viena, Salzburgo, el Teatro Real, el Liceo… Era un cuarteto de calidad, magnífico, purista. Sus conciertos eran seguidos por los entendidos de todo el mundo con autentico interés.

No era solamente el sonido lo que acariciaba sus sentimientos: era la alegria, la satisfacción de la obra bien hecha. Cuando escuchaba la melodía de su preciado y adorado violín, su “Stradivarius”, una de las piezas únicas que aun se conservan en el mundo, podía observar que su sonido era rico en matices, refinado, elegante, maravilloso. Fue a finales de Septiembre cuando le diagnosticaron su enfermedad: hacía un tiempo que notaba que algo no marchaba bien. Era una enfermedad degenerativa que poco a poco paralizaba sus manos. Sus temblores eran cada vez mas evidentes; sus dedos rígidos poco podían hacer para acariciar, para hacer sonar sus finas cuerdas.

Tras haber descansado, y saber que el cuarteto seguía dando conciertos por todo el mundo, le parecía que aun formaba parte de éste. Sus pensamientos, su corazón, estaban allí donde éstos actuaban. Desde su particular calvario les apoyaba incondicionalmente. En su habitación miraba las fotos hechas durante sus conciertos, sus composiciones, y no perdía la esperanza de volver a formar parte de nuevo del cuarteto.

La duda ahora era ser capaz, después de seguir un tratamiento muy severo que le recomendó un medico en Suiza—que parecía surtir muy buen efecto—de volver a tocar el violín, acariciar sus cuerdas, volver a ser el virtuoso de antaño, recuperar el tiempo y volver a formar parte de su añorado cuarteto. En ello estaba.

Raquel Cano Bagan

Anuncios

One response to “Música barroca

  1. elena balado 21 marzo, 2018 / 10:23 pm

    Raquel, me has recordado a un amigo al que le gusta mucho tocar la guitarra y se quemó una mano y no ha podido tocar más…. lo he visto llorar de impotencia pues al “acariciar” las cuerdas de su guitarra era mágía lo que te hacia sentir…. gracias por traérmelo a la memoria.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s