Rescate en Columbretes

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Las Columbretes son un conjunto de cuatro islas volcánicas que sumadas poseen 0,19 kilómetros cuadrados. Están situadas a 30 millas al Oeste del Cabo de Oropesa, e integradas en el término de Castellón. L’Illa Grossa es la más grande y en la que se ubica el faro: es la única habitada y la que se puede visitar. Tiene forma de herradura, al tratarse del cráter de un volcán. Este fondeadero natural es muy seguro, sólo abierto a vientos de Levante. Cuando se da esta situación, conviene salir de allí rápidamente, pues las olas que se forman en la bahía pueden impedir la salida.

Quiero contar una aventura que se vivió un fin de semana de Mayo algunas décadas atrás. Dos veleros de 10 y 8 metros de eslora salieron del Naútico de Castellón a primera hora con rumbo a las Columbretes, y sabiendo que había pronóstico de anticiclón para el fin de semana. La tripulación, formada por dos patrones cruceristas con sus respectivas familias (mujeres y niños) llegaron a las Islas hacia el mediodía. Fondearon uno cerca del otro, con la suficiente distancia para que el Borneo no les aproximara peligrosamente. Bajaron las escalerillas de ambos barcos con el fin de acercarse a la isla y explorar. También darse el primer baño de la temporada y pasar una jornada espectacular buceando.

A última hora de la tarde deciden trasladar la cena prevista a uno de los barcos, para hacerlo todos juntos mientras ven el Festival de Eurovisión. Uno de los patrones es español y el otro es francés. Sobre las diez de la noche, ya acabada la cena, y sentados en el salón del velero para ver la televisión, comienzan a notar que el mar se está agitando. Salen a la bañera y se dan cuenta de que entra algo de Levante. Una hora más tarde las olas que entraban por la bocana de la isla eran ya tan altas que la intención de volver al barco vacío se torna en una misión imposible. Deciden salir de allí, dejando al Ulises fondeado, a merced de las olas que entraban y rompían en el embarcadero.

Sin perder más tiempo arrancaron el motor, levaron el ancla y salieron a mar abierto. Navegaron con mar arbolada y con dos familias a bordo del Bora Bora, rumbo al puerto de Castellón. Llegaron a primera hora de la mañana y narraron a otros patrones la situación vivida y su desasosiego por la suerte que podría estar corriendo el Ulises. Tras una reunión de patrones de otros veleros, se decidió salir a su rescate. El Emporion, un endurance de 40 pies de eslora, con una muy experimentada tripulación, salió rumbo a las Columbretes.

Giorgio, Miguel, Christian, José Antonio y juan Carlos fueron planeando, durante la travesía, la operación de rescate. Llegaron a las islas, bordearon l’Illa Grossa y, al asomar la proa por la bocana. todos quedaron con el corazón en un puño. Pasaron unos minutos angustiosos y, a medida que avanzaban hacia el interior de la bahía, comprobaron que al paso de una ola se asomó un mástil. La siguiente ola elevó el velero, comprobando todos con alivio que el fondeo había aguantado el oleaje. Tras tantas horas, el barco seguía completo.

Mientras realizaban la aproximación bajaron el chichorro por la popa, amarrado con un cabo largo a la cornamusa. Dos tripulantes saltaron al bote y, con el motor a tope, intentaron la aproximación al barco. Cuando faltaban unos metros para llegar al velero los dos se lanzaron al agua para subir por las escalerillas. Uno puso el motor en marcha y el otro cortó con la cizalla el cabo de fondeo y, con la palanca del motor a fondo, consiguió poner la proa a la bocana y enfilar la salida. Desde el Emporion recuperaron el chichorro y, con la euforia del éxito obtenido, acompañaron la travesía de retorno del barco rescatado.

La alegría en la travesía de vuelta era grande, tanto para Christian, por haber recuperado su Ulises sin ningún daño, como para el resto, por haber podido ayudar a un amigo y haber vivido una aventura con final feliz.

Carmen Aguilella

 

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4 respuestas a “Rescate en Columbretes

  1. elena balado 23 marzo, 2018 / 4:35 pm

    Carmen, buena aventura muy bien contada.

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  2. tere 24 marzo, 2018 / 10:06 am

    Carmen, una aventura interesante, muy bonita

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  3. David Hernández 25 abril, 2018 / 9:46 am

    Emocionante, al más puro estilo náutico de J. Contad o Melville. Me ha encantado. Gracias.

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  4. Pedro Ivars Sabater 3 junio, 2018 / 9:41 am

    Vibrante aventura y por fortuna un buen desenlace.
    Enhorabuena Carmen por tu relato.

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