
Según la RAE, las relaciones sociales se entienden como los vínculos, la comunicación, el trato y la correspondencia que se establecen entre las personas que conviven en una sociedad. Pueden ser afectivas, familiares, laborales, profesionales, superficiales o circunstanciales.Son beneficiosas para la salud y el bienestar de las personas. Activan la memoria y ayudan a prevenir el deterioro cognitivo. También reducen la probabilidad de sufrir ansiedad y depresión.
En la actualidad, las relaciones sociales se extienden más allá del contacto presencial gracias a la tecnología. Se utilizan medios electrónicos, como ordenadores y dispositivos digitales (móviles, tabletas), que nos permiten mantenernos comunicados con las personas sin importar la distancia. WhatsApp, Facebook o Instagram te permiten conocer gente, establecer relaciones personales, encontrar a familiares o amigos con los que no tenías contacto desde hacía mucho tiempo o incluso a personas de las que ni siquiera sabías que existían. Además, son una excelente herramienta para ejercitar la mente. Te permiten acceder a lecturas interesantes, noticias de actualidad, pasatiempos, etc.
No obstante, existen también factores negativos, por lo que conviene estar muy alerta. Manipulación de la información, noticias falsas, insultos… desgraciadamente, están a la orden del día. No es bueno pasar muchas horas frente a las pantallas, ya que te quitan tiempo para disfrutar de una buena caminata al aire libre o de una celebración con tus amigos o seres queridos (comidas, cenas o simplemente tomando algo). El exceso de información hace que se pierda mucho tiempo buscando lo que necesitamos, por ejemplo, un tutorial en YouTube. A veces no expresamos nuestra opinión sobre temas sensibles como la política, la religión o el sexo por miedo a recibir insultos o, lo que es peor, amenazas.
En la actualidad, lamentablemente, se ha perdido el respeto y la educación. Hoy en día es muy difícil que las autoridades realicen un control exhaustivo dada la cantidad de información que se publica, principalmente en plataformas como Telegram o TikTok. Nuestra generación, la del baby boom (en España, los nacidos entre 1958 y 1975), ha crecido con la informática, después con internet y, posteriormente, con las redes sociales. Pero las utilizamos de forma distinta a como lo hace la juventud. No es mejor ni peor, sino diferente.
Ana Florentina Tomás León









