
Mi sueño es tener una casa con grandes estancias, piscina, jardín con árboles y, si me apuras, zona recreativa para niños. Eso sí, para tener la casa de mis sueños necesito ayuda para mantenerla, tenerla en orden, cuidar el jardín y cortar el césped. Para ello necesito colaboración.
¿Quién se apunta a este trabajo?
No se cobra: se hace por amor y cariño a lo que tenemos y queremos conservar. Todos queremos una casa así y nos olvidamos de que ya la tenemos: es grande y bonita, y debemos cuidarla y mantenerla.
La casa a la que me refiero es nuestro planeta.
Para muchos es ignorado: no le hacen caso y no les tiembla el pulso a la hora de maltratar. Tenemos grandes estancias para habitarlas, y si no las cuidamos, las perdemos poco a poco sin darnos cuenta del daño que nos producimos a nosotros mismos. Tenemos grandes piscinas, tanto de agua dulce como salada, pero, al igual que las estancias, hay que cuidarlas. No podemos derrochar las aguas que bebemos, ni contaminar las saladas, porque puede que en algún momento también nos den de beber. También tenemos jardines, grandes, que admiramos y recorremos por sus senderos. Son nuestro pulmón verde, pero no los conservamos: los quemamos, talamos indiscriminadamente y de ellos viene el aire puro que respiramos.
Poco a poco (o no tan poco), vamos viendo los desastres que nos genera el cambio climático: desaparecen los arrecifes de coral (que son barreras naturales), desaparecen ciudades de las costas (por la subida del nivel del mar), se nos deshielan los casquetes polares (consecuencia de la subida de la temperatura), nos quedamos sin pulmones verdes (incendios, talas, transformación de terrenos para la agricultura que luego se vuelven yermos), sufrimos catástrofes como las «danas»…
La humanidad ha avanzado muy deprisa en pocos años y, en mi opinión, eso nos lleva a nuestra propia destrucción. Hay muchas películas futuristas que pensamos que no pueden sucedernos, pero, como dice el refrán, la realidad supera a la ficción. Con la llegada de la IA (inteligencia artificial), no sé si estamos avanzando hacia un planeta mejor o peor, ya que la raza humana es, por naturaleza, destructiva y utilizamos las cosas que nos pueden ayudar para torcerlas en nuestro propio interés, aunque estemos perjudicando a los demás y, incluso, a nosotros mismos sin darnos cuenta. Ahora nos quejamos de que no tenemos suficientes casas donde vivir por el alto coste de los precios (y es cierto), pero si no cuidamos el entorno en el que vivimos, pronto no tendremos casa, ciudad, nación ni planeta donde vivir, y eso supondrá nuestro fin.
Ahora me pregunto: ¿es esto lo que queremos para la casa de nuestros sueños?, ¿es ese el legado que queremos dejar a las generaciones futuras? Todo depende de nosotros, la raza humana.
MORALEJA: cuidar lo que tenemos empieza por pequeñas cosas; el esfuerzo de hoy y de todos será el futuro del mañana.
Nati Olalla Mateu








